Chiapas enfrenta un cambio en su dinámica poblacional, con un aumento en el número de personas adultas mayores, lo que ha traído consigo un crecimiento en las enfermedades crónico-degenerativas.
Especialistas señalan que cerca del 30 por ciento de la población, que supera los 5.5 millones de habitantes, padece algún tipo de enfermedad crónica, como diabetes, hipertensión u otros problemas cardiovasculares.
Este panorama representa un desafío para el sistema de salud, ya que estos padecimientos requieren atención constante y tratamientos prolongados. De acuerdo con el exsecretario de Salud, James Gómez Montes, la demanda de servicios médicos seguirá en aumento conforme avance el envejecimiento de la población.
En el ámbito privado, los costos de atención pueden ser elevados: una consulta puede ir de los mil a los 3 mil 500 pesos, mientras que enfermedades más complejas, como la insuficiencia renal, pueden generar gastos de hasta 40 mil pesos mensuales por paciente.
Durante 2025 se detectaron más de mil 500 nuevos casos de enfermedades crónicas, principalmente relacionadas con hipertensión y padecimientos del corazón. Sin embargo, uno de los principales problemas es que estos diagnósticos suelen realizarse en etapas avanzadas.
Factores como la mala alimentación, el sedentarismo y el consumo frecuente de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas continúan influyendo en el incremento de estos padecimientos.
Ante esta situación, especialistas subrayan la importancia de reforzar la prevención, fomentar hábitos saludables y mejorar la detección oportuna para reducir el impacto de estas enfermedades en la población chiapaneca.





