Pobladores católicos del municipio tsotsil de Chalchihuitán marcharon este martes en ese lugar para exigir el establecimiento de la ley seca, ya que la venta indiscriminada de alcohol legal y clandestina, “ha vulnerado la paz social y ha puesto en riesgo la vida de cientos de personas, afectadas directa e indirectamente”.
También demandaron que se frene la venta y el consumo de drogas que “deteriora el tejido familiar y comunitario, generando condiciones de hambre, violencia, tristeza, enfermedad y muerte”.
La parroquia católica, que convocó a la peregrinación, dijo en un comunicado que “se ha observado un incremento en los suicidios, así como conflictos que derivan en hechos lamentables, lo que ha provocado el abandono de niñas y niños, orfandad, así como una carga desproporcionada para las mujeres que enfrentan solas la crianza de sus hijos, además de deudas difíciles de solventar”.
Añadió que “como pueblo orgulloso de sus raíces tsotsiles y creyente en el Dios de la vida, de la paz y la justicia, expresamos con dolor que nuestra comunidad atraviesa una crisis profunda, persisten prácticas como el involucramiento de menores en la compra de alcohol, la deserción escolar por falta de recursos y el impulso a la migración”.
La peregrinación, en la que según los organizadores participaron más de 150 personas, fue encabezada por el párroco Francisco Lara Díaz, quien reiteró que “se está pidiendo al municipio que haya ley seca, además de la creación de un centro de rehabilitación para personas afectadas por el alcohol y las drogas y de espacios recreativos para niños, nuevas formas de convivencia y desarrollo integral”.
Los católicos, que se manifestaron durante la mañana, caminaron desde las afueras de la cabecera municipal y luego de recorrer las calles del pueblo concluyeron en el parque central.“Se recorrieron las calles, sobre todo en las que hay más cantinas para enfatizar el problema.
Sólo en una calle cercana a la parroquia hay cinco cantinas, además de venta clandestina de alcohol. Los fines de semana, sobre todo, se observa a muchas personas tiradas en las calles”, dijo Lara Díaz.
La parroquia señaló en su comunicado que por el alcoholismo y el consumo de drogas “se agravan las condiciones de desnutrición, enfermedad y tristeza, particularmente entre niñas, niños y mujeres, son numerosas las víctimas de accidentes relacionados con el alcohol, muchas de ellas abandonadas, con discapacidades y sin acceso a la justicia. Ante este contexto, hacemos un llamado firme a los tres niveles de gobierno para que asuman su responsabilidad”.
Destacó que “no es congruente exaltar la riqueza de los pueblos originarios sin atender problemáticas urgentes como el alcoholismo, la proliferación de cantinas, la venta y consumo de drogas desde edades tempranas, así como el crecimiento de la pobreza, el analfabetismo y la migración”.
Solicitó la generación de fuentes de empleo dignas que eviten la migración forzada y la desintegración familiar, además de exigir que haya acceso a la justicia para las víctimas de accidentes y hechos violentos relacionados con estas problemáticas, así como la gestión de un mercado justo para la comercialización de café y miel que producen los habitantes de Chalchihuitán.





