El acceso al agua potable continúa siendo una de las principales carencias en las escuelas de Chiapas, donde el 43.7 por ciento de las primarias indígenas opera sin este servicio.
La cifra fue dada a conocer con base en el Estudio Diagnóstico del Derecho a la Educación 2024 del CONEVAL, que revela una importante desigualdad en las condiciones de infraestructura educativa.
A nivel nacional, durante el ciclo escolar 2022-2023, el 21.5 por ciento de las escuelas de educación básica no contaba con acceso al agua potable, pero en las primarias indígenas de Chiapas la proporción fue prácticamente del doble.
Esto significa que más de cuatro de cada 10 escuelas primarias indígenas enfrentan dificultades para garantizar un servicio básico para estudiantes y docentes.
La falta de agua potable puede afectar directamente las condiciones de higiene, el uso de sanitarios y el bienestar de los alumnos, además de evidenciar las desigualdades que persisten en comunidades indígenas y rurales.
El problema resulta especialmente preocupante porque el acceso al agua es considerado un elemento fundamental para garantizar condiciones adecuadas dentro de los centros educativos.
Los datos muestran que, mientras miles de estudiantes indígenas acuden diariamente a clases, una parte importante de sus escuelas continúa enfrentando la falta de uno de los servicios más básicos: el agua potable.





