Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) identificaron un enriquecimiento de selenio en las 17 estaciones de muestreo del río Usumacinta y sus principales afluentes, en las cuencas media y baja de este sistema fluvial.
El estudio, publicado el 5 de octubre de 2026 en la revista científica PeerJ, analizó 34 muestras de sedimentos recolectadas durante las temporadas de lluvias de 2017 y de secas de 2018. Los resultados registraron concentraciones de hasta 2 microgramos de selenio por gramo de sedimento seco.
Los científicos atribuyen principalmente la presencia de este elemento a la erosión natural de rocas marinas del periodo Cretácico en la parte alta de la cuenca, entre Guatemala y Chiapas, aunque no descartan aportaciones de fertilizantes utilizados en actividades agrícolas.
A diferencia del selenio, la mayoría de los demás elementos analizados presentó concentraciones bajas o comparables con las de otros ríos tropicales. No obstante, los investigadores advierten que la acumulación de selenio y cadmio en suelos erosionados podría representar riesgos para los cultivos.
El estudio examinó sedimentos del fondo del río, no el agua destinada al consumo humano ni los peces, por lo que sus resultados no permiten concluir, por sí solos, que el agua que consume la población esté contaminada.





