Un grupo de más de 600 migrantes centroamericanos, en su mayoría hondureños, salió de Tapachula, Chiapas, el 20 de octubre, con la intención de avanzar hacia Estados Unidos, pese al endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses.
Las personas migrantes se concentraron durante los días previos en la ciudad fronteriza, adonde llegaron en grupos procedentes de Honduras. Durante el recorrido también se incorporaron ciudadanos de Guatemala, El Salvador y otros países de la región.
La caravana comenzó su trayecto por la carretera federal México 200, con la intención de avanzar hacia el norte por la ruta del Pacífico. Entre sus integrantes viajan familias completas que buscan mejores condiciones de vida y oportunidades laborales.
Los participantes mantienen la esperanza de llegar a territorio estadounidense, aunque reconocen los obstáculos que representan las restricciones migratorias. Algunos también consideran que las elecciones intermedias de noviembre en Estados Unidos podrían modificar las condiciones para quienes buscan ingresar al país.
La movilización vuelve a colocar a Chiapas como uno de los principales puntos de salida y tránsito de personas migrantes que atraviesan México rumbo a la frontera norte.





