Productores de maíz en Chiapas sufren pérdidas por bajos precios actuales

Los productores de maíz en Chiapas enfrentan un panorama complicado debido a los bajos precios del grano, el incremento en los costos de producción y las dificultades para comercializar sus cosechas. Agricultores de la región Valle-Zoque, particularmente del municipio de Cintalapa, señalan que, pese al trabajo invertido durante meses en el campo, el valor que reciben por su producto no alcanza para recuperar los gastos realizados durante el ciclo agrícola.

Enrique Santos Valencia, agricultor de la colonia Integral López Mateos, en Cintalapa, explicó que la caída en los precios ha provocado que varios campesinos mantengan almacenadas toneladas de maíz a la espera de mejores condiciones de venta, situación que también ha generado pérdidas por el deterioro del producto.

De acuerdo con el productor, mientras algunos tipos de maíz llegaron a comercializarse en años anteriores hasta en 10 pesos por kilogramo, actualmente parte de la producción convencional se vende entre 4 y 6.50 pesos por kilo, una reducción que impacta directamente en los ingresos de las familias dedicadas al campo.

“El maíz ahorita no lo querían ni a cinco pesos. Hay personas que les quedó su maíz porque esperaban un mejor precio y no llegó”, comentó.

La situación se agrava para quienes conservaron sus cosechas con la expectativa de recibir el precio anunciado al inicio de la temporada. Según relató Santos Valencia, algunos productores esperaban recibir alrededor de siete pesos por kilogramo; sin embargo, las ofertas finales estuvieron por debajo de esa cifra.

“Anunciaron que iba a valer siete pesos, pero al final lo quisieron pagar a seis pesos”, afirmó.

La falta de comercialización también ha derivado en problemas de almacenamiento. Productores reportan que parte del grano comienza a deteriorarse debido al tiempo que permanece guardado.

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“Algunos compañeros tienen su maíz todavía ahí y tienen problemas porque se les está echando a perder, se está picando”, explicó.

Frente a este panorama, algunos agricultores han optado por conservar y sembrar maíces criollos, variedades que, aseguran, ofrecen ventajas tanto en resistencia como en conservación de la semilla. Santos Valencia destacó el caso del maíz conocido localmente como San Gregorio, una variedad que además de alcanzar mejores precios en algunos mercados, puede mantenerse por más tiempo sin deteriorarse.

En términos de productividad, el agricultor indicó que actualmente obtienen rendimientos de entre cuatro y cinco toneladas por hectárea. Sin embargo, considera que con mayores insumos y una mejor atención al cultivo los resultados podrían incrementarse considerablemente. “Estamos hablando como de cuatro a cinco toneladas por hectárea”, detalló.

A los bajos precios se suma el aumento de los costos de producción agrícola. El productor explicó que las labores manuales de limpieza y mantenimiento requieren más tiempo y mano de obra, lo que incrementa el gasto para los campesinos. “Un jornal está costando 200 pesos”, señaló.

Para una parcela que requiere varios trabajadores durante días consecutivos, los costos pueden elevarse rápidamente, reduciendo aún más la rentabilidad de la actividad agrícola.

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México produce anualmente más de 27 millones de toneladas de maíz, de acuerdo con cifras del sector agroalimentario, mientras que Chiapas se mantiene entre los estados con mayor actividad agrícola del país. Sin embargo, productores de diversas regiones han advertido que la volatilidad de los precios y el aumento de los costos continúan afectando la viabilidad económica del cultivo.

En Cintalapa, la preocupación entre los agricultores persiste. Aunque las cosechas lograron resultados aceptables en algunas parcelas, el bajo valor de comercialización y las dificultades para colocar el producto en el mercado han convertido una buena producción en un problema económico para muchas familias campesinas.

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Redacción
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