Organizaciones campesinas de Chiapas exigieron a las autoridades una declaratoria de desastre ante los graves daños que la sequía ha provocado en cultivos y actividades ganaderas del estado.
Productores de distintas regiones han reportado pérdidas severas y millonarias, mientras la falta prolongada de lluvias mantiene bajo presión a miles de familias que dependen directamente del campo.
Las afectaciones alcanzan principalmente a productores de maíz, frijol, café y ganado, con daños reportados en regiones como Los Altos, Norte y Soconusco. En algunas zonas, los productores incluso han advertido que las pérdidas podrían ser prácticamente totales.
La sequía también ha provocado la muerte de ganado debido a la falta de pasto y alimento, una situación que agrava las pérdidas económicas de las familias dedicadas a esta actividad.
Los campesinos reconocieron los apoyos anunciados por las autoridades estatales, pero pidieron que la ayuda llegue a todos los productores afectados y no existan exclusiones en la entrega de recursos.
Una de las principales preocupaciones es que algunos productores podrían enfrentar dificultades para obtener los documentos y dictámenes necesarios para acceder a los programas de apoyo.
Ante la magnitud de las pérdidas, las organizaciones consideran necesaria una declaratoria formal de desastre que permita activar recursos y mecanismos extraordinarios para atender la emergencia.
Además, hicieron un llamado a autoridades federales, estatales y municipales para coordinar una respuesta que permita evitar que miles de familias campesinas queden sin ingresos después de perder sus cosechas y animales.
La sequía se ha convertido en una amenaza para la economía rural de Chiapas y los productores advierten que, sin apoyo suficiente, muchas familias podrían enfrentar una crisis aún mayor en los próximos meses.





